Fabry en el punto de mira

Tratamiento de la
enfermedad de Fabry

La información contenida en este sitio web pretende ofrecer únicamente datos sobre cuestiones de salud relacionadas con la enfermedad de Fabry, pero no reemplaza al asesoramiento que pueda ofrecerle su médico u otro profesional sanitario.

El sitio web "Objetivo Fabry" está dirigido únicamente a las personas que residen en España. "Objetivo Fabry" ha sido elaborado por Shire HGT, un negocio dentro del grupo Shire. El sitio web ha sido elaborado de conformidad con las normas industriales y legales y proporciona información al público en general, a los pacientes y familiares y también a los profesionales sanitarios acerca de cuestiones de salud relacionadas con la enfermedad de Fabry. Shire Human Genetic Therapies ha procurado que la información incluida resulte exacta y actual. No obstante, la información proporcionada en el sitio web no es exhaustiva. Se ofrecen referencias de fuentes documentales publicadas en las páginas relevantes que se citan en el sitio web "Objetivo Fabry". Recuerde que los vínculos externos a otros sitios web han sido restringidos en cumplimiento de la normativa británica para la industria farmacéutica.

Patrocinado por Shire HGT, un negocio dentro del grupo Shire.

email: medinfouk@shire.com

 

Fundamentos de la enfermedad de Fabry

Los signos de la enfermedad fueron descritos por primera vez en 1898 por dos dermatólogos que trabajaban en distintos lugares, el Dr. William Anderson en Inglaterra, y el Dr. Johannes Fabry en Alemania1

Dr Fabry y Dr Anderson
enlarge
print
Dr Johannes Fabry (a la izquierda) y Dr William Anderson (a la derecha).

Estos médicos publicaron por separado artículos, en los que describían lesiones cutáneas, conocidas como angioqueratomas, que, como hoy se sabe, son un signo común de la enfermedad de Fabry. La enfermedad (trastorno) ha recibido numerosas denominaciones, como angioqueratoma corporal difuso, carencia de alfa-galactosidasa A y, durante muchos años, se conoció como enfermedad de Anderson-Fabry, aunque hoy suele hablarse simplemente de enfermedad de Fabry.

La investigación demostró que la enfermedad de Fabry se debe a un depósito anómalo de una sustancia grasa, llamada globotriaosilceramida (Gb3, a veces abreviada a GL-3 y también conocida como trihexósido de ceramida [CTH]). Normalmente, Gb3 se metaboliza (descompone) por una enzima llamada alfa-galactosidasa A (a-Gal A). El gen que normalmente ordena al cuerpo producir esta enzima se encuentra alterado (a menudo se habla de una mutación génica) entre las personas con la enfermedad de Fabry. La alteración significa que la enzima no funciona adecuadamente o falta por completo. Por eso, se acumula Gb3 en las células de los vasos sanguíneos, riñones, cerebro, ojos y otros órganos.2.3 Esta acumulación explica que la enfermedad de Fabry se conozca como un trastorno por almacenamiento; como el almacenamiento ocurre en una parte de la célula llamada lisosoma, se habla de trastorno por almacenamiento lisosómico (también conocido como enfermedad por almacenamiento lisosómico).

Ejemplo de la bolsa de basura
enlarge
print
Si la célula funciona normalmente, Gb3 se descompone y es eliminado de la célula o reciclado. Sin embargo, cuando falta la enzima, se va depositando gradualmente Gb3 en las células hasta alterar su funcionamiento normal. Ocurre un poco como con las bolsas de basura de las casas, que se van llenando con los residuos generados por la familia. Si no se saca la basura, ésta se acumula gradualmente con el tiempo y, al final, ocupa todo el espacio, sin que pueda hacerse nada y creando multitud de problemas.

Lo mismo sucede con las células humanas: si la célula funciona normalmente, Gb3 se descompone y es eliminado de las células o reciclado. Sin embargo, cuando falta la enzima, Gb3 se va depositando gradualmente en la célula hasta alterar su funcionamiento normal.

Los estudios posteriores reconocieron la alteración del gen y ayudaron al diagnóstico de la enfermedad de Fabry, facilitando el desarrollo del tratamiento de sustitución enzimática.

Aunque la enfermedad de Fabry no tiene curación, conocemos hoy mucho mejor los síntomas y la forma de combatirlos. Además, prosiguen la investigación y el desarrollo de tratamientos que puedan aliviar a las personas con enfermedad de Fabry.

Referencias:
  • Beck M. Fabry disease: clinical manifestations, diagnosis and therapy; 2007 (2nd edition).
  • MacDermot KD, et al. Journal of Medical Genetics 2001; 38: 750-760.
  • MacDermot KD, et al. Journal of Medical Genetics 2001; 38: 769-775.
Volver al principio

Página actualizada por última vez 20 de octubre de 2008
print