Cuidados Generales
Mientras el equipo de especialistas le ayuda con el tratamiento, hay algunas cosas que los pacientes y cuidadores pueden hacer por sí mismos para aliviar los síntomas de la enfermedad de Fabry.
Dieta
Las molestias digestivas se pueden reducir tomando comidas pequeñas y más frecuentes. Como le ocurre a cualquier otra persona, una dieta sana contribuye al bienestar general y una dieta pobre en sal ayuda a reducir el riesgo de problemas cardíacos y renales.
Entorno
El dolor relacionado con la enfermedad de Fabry puede desencadenarse por factores tales como la exposición al sol, los cambios bruscos de temperatura, el ejercicio físico o el estrés. Para adaptarse a los cambios de temperatura y estar más a gusto, se pueden colocar varias prendas de vestido que se superponen o se eliminan según la necesidad, además de beber agua en abundancia antes y después del ejercicio; de esta manera, se alivia el dolor relacionado con el esfuerzo físico. Como el estrés también constituye un desencadenante conocido del dolor y de otras complicaciones, es fundamental evitar las situaciones estresantes o emocionales. A veces, ello obliga a planificar los viajes y dejar tiempo para la relajación y para las siestas .
Trabajo
Las personas con enfermedad de Fabry deben plantearse la ocupación que mejor se adapte a su estilo de vida. Hay que evitar los trabajos que exijan mucha habilidad manual, cambios rápidos de temperatura, ejercicio físico o estrés. El cansancio es un rasgo de la enfermedad de Fabry, deberá encontrar tiempo para descansar durante la jornada laboral.
Escuela
Los niños con enfermedad de Fabry pueden sentirse diferentes a sus compañeros y no siempre disfrutan plenamente de las actividades físicas. Por eso, conviene que los profesores y los compañeros sepan que su hijo padece la enfermedad de Fabry. Hay más información al respecto en el apartado vida familiar.
Bienestar general
Las enfermedades pueden producir dolor y empeorar los síntomas, de manera que las visitas regulares al médico para vigilar la salud general representan una parte importante del tratamiento global. Como le ocurriría a cualquier otra persona, no se recomienda fumar ni beber alcohol en exceso para evitar así el daño del corazón y de los riñones y reducir el riesgo de ictus.